Ají



Recomendaciones Técnicas



  • Descripción: pertenece a la familia de las Solanáceas al igual que el tomate, berenjena, pimiento, pepino dulce y papa, entre las principales hortalizas. Crece como un pequeño arbusto de tallos herbáceos, con numerosas ramas y ramillas que desarrollan alturas de 60 a 80 cm o superiores, según la variedad. Flores estrelladas - características de la familia de las solanáceas - 1,5 cm de diámetro, con cinco pétalos blancos puntiagudos. Los frutos pueden ser de variados colores, formas, tamaños y grados de pungencía. Comienzan siendo de color verde, cambiando gradualmente al amarillo, anaranjado y finalmente, en su madurez, a un rojo intenso.

    Los ajíes de distintos colores no son variedades diferentes, esa cualidad refleja la edad de los frutos.

  • Ubicación: pleno sol y buena ventilación. Prefiere suelos livianos de buen drenaje y buena aireación, pues, es muy susceptible a enfermedades radiculares. Los suelos arcillosos deben ser acondicionados a base de materia orgánica para favorecer la aireación. No resiste suelos ácidos, siendo una buena alternativa de cultivo para suelos algo salinos.

  • Paisaje: un pequeño grupo de plantas tiene un atractivo especial en el verano, pues en cada planta se pueden observar flores y frutos de cambiantes colores durante varios meses, desde el verde al amarillo hasta rojo intenso. Como borde es precioso, durando 3 a 4 años en zonas libres de heladas. Se puede disponer contra muros y en macizos, combinado con flores de la estación.

  • Requerimientos: clima cálido. Exige altas temperaturas, de 21 a 30°C para crecer y madurar, requiriendo de a lo menos 180 días cálidos para ser cosechado maduro. Siendo perenne, lejos del trópico se comporta como una planta anual, debido a que muere con las heladas. En microclimas sin heladas viven tres a cuatro años.

  • Siembra: de almácigo, a finales del invierno bajo abrigo o, en primavera al aire libre. Esto es entre agosto y octubre (Chile). Es de lenta germinación y si hay temperaturas bajo 15°C en el suelo, su emergencia será de 25 a 35 días. Lo ideal es sembrar con temperaturas mayores a 18°C para obtener plantas vigorosas. Requiere además un sustrato sano, nutritivo y muy bien aireado, pues es susceptible a la caída de almácigos causada por hongos del suelo, como especies de Fusarium y Phytophthora. Se usa para este efecto tierra de hojas mezclada con compost.

  • Riego: es una planta exigente en humedad, pero hay que impedir que se acumule agua alrededor del tallo. Para ello se riega por surcos dejando la planta sobre el camellón y regando con cuidado. El riego por goteo es beneficioso en este sentido.



    Texto y fotografías: Walter Rathgeb, Ingeniero Agrónomo.